El artículo 1602 del Código Civil establece que el contrato es ley para las partes. Pero eso no significa que todo lo que firmó sea válido o exigible. Hay vicios, nulidades y herramientas jurídicas para quien firmó en condiciones desfavorables.
El artículo 1602 del Código Civil colombiano es uno de los más citados del ordenamiento jurídico: "Todo contrato legalmente celebrado es una ley para los contratantes, y no puede ser invalidado sino por su consentimiento mutuo o por causas legales."
Este artículo consagra el principio de la fuerza obligatoria del contrato. Pero la clave está en la expresión legalmente celebrado: un contrato solo obliga si cumple los requisitos legales de validez.
"Para que una persona se obligue a otra por un acto o declaración de voluntad, es necesario: que sea legalmente capaz; que consienta en dicho acto o declaración y su consentimiento no adolezca de vicio; que recaiga sobre un objeto lícito; que tenga una causa lícita."
El consentimiento —la voluntad de contratar— puede estar afectado por tres tipos de vicios que hacen anulable el contrato (art. 1508 CC):
Cuando una de las partes se equivocó sobre la naturaleza del contrato, sobre la identidad del objeto, o sobre las calidades esenciales de la cosa contratada. No todo error invalida el contrato — debe ser determinante: si usted hubiera conocido la realidad, no habría contratado.
Cuando el consentimiento se obtuvo mediante amenaza o coacción — física o moral — suficientemente grave para que una persona de mediana resistencia no pudiera resistirla (art. 1513 CC).
Cuando una parte utilizó maniobras fraudulentas para inducir a la otra a contratar. El dolo debe haber sido determinante — es decir, sin esas maniobras, la otra parte no habría celebrado el contrato (art. 1515 CC).
El Código Civil distingue dos tipos de nulidad (art. 1740):
| Tipo | Causas | ¿Quién puede alegarla? |
|---|---|---|
| Nulidad absoluta | Objeto ilícito, causa ilícita, incapacidad absoluta, omisión de solemnidad sustancial | Cualquier parte, el juez de oficio, el Ministerio Público |
| Nulidad relativa | Vicios del consentimiento (error, fuerza, dolo), incapacidad relativa | Solo la parte afectada o sus herederos |
Si la otra parte le exige que cumpla el contrato pero ella misma no ha cumplido sus obligaciones, puede oponer la excepción de contrato no cumplido — en latín, exceptio non adimpleti contractus. El artículo 1609 del Código Civil establece que en los contratos bilaterales ninguna parte está en mora si la otra no ha cumplido o se ha allanado a cumplir.
Acción de resolución: si firmó un contrato de compraventa, pagó parte del precio y el vendedor no entregó el bien, puede demandar la resolución del contrato y pedir la devolución de lo pagado, más los perjuicios. Esta acción está consagrada en el artículo 1546 del Código Civil.
Aunque el Código Civil no usa expresamente el término "cláusula abusiva" — ese concepto está más desarrollado en el estatuto del consumidor (Ley 1480 de 2011) —, sí establece que las cláusulas de un contrato deben interpretarse en favor de quien no las redactó (art. 1624 CC). Y las que imponen condiciones manifiestamente desproporcionadas pueden ser atacadas por lesión enorme o por objeto ilícito.
Juan Bernardo Vargas llevaba más de nueve años en un inmueble de Girardot con ánimo de ser su dueño. Un día lo demandaron por restitución de inmueble arrendado — con un contrato que él aseguraba no haber suscrito nunca. El juez no lo escuchó: la norma dice que para ser oído, el demandado debe pagar los cánones adeudados. ¿Cómo pagar los cánones de un contrato que uno dice no haber firmado?
Juan Bernardo Vargas Ortiz sostenía haber vivido por más de nueve años en el inmueble con ánimo de señor y dueño. Hugo Octavio Orduz y Martha Patricia Mejía lo demandaron por restitución, aportando un contrato de arrendamiento. Vargas alegó que su firma había sido falsificada — que nunca había suscrito ese contrato. Pero el Código de Procedimiento Civil exigía que el demandado pagara o consignara los cánones adeudados para poder ser escuchado. Como Vargas no reconocía deber nada de un contrato que negaba haber firmado, el juzgado no lo escuchó. La sentencia lo lanzó sin que hubiera podido presentar una sola prueba.
La Corte concedió la tutela. Cuando hay dudas serias sobre la existencia misma del contrato de arrendamiento — porque el demandado alega con elementos razonables que su firma fue falsificada — aplicar la exigencia de pagar cánones para ser oído es inconstitucional. Obligar a alguien a pagar lo que niega deber, como condición para poder defenderse de ese mismo deber, vulnera el derecho al debido proceso. La Corte ordenó que Vargas pudiera presentar su defensa.
Personas y familias. Análisis técnico, lenguaje claro.